domingo, 10 de mayo de 2026

"Cuando el automovilismo era un sueño de adolescentes"


 "Dos adolescentes, un taller y un casco con cicatrices de gloria: el día que nos sentimos pilotos."

Éramos adolescentes y con Rubén Bulla soñábamos... Rubén lo hizo realidad: corrió en motos, karting, monoplazas, TC, CAP, Supercar y Turismo 4000 Argentino, logrando triunfos y campeonatos. En mi caso, tras algunos intentos en karting y como navegante en un par de rallies, me llamé a sosiego.

Pero, de alguna forma, seguí en el automovilismo a través del periodismo y otras especialidades como Regularidad, Cupecitas, Standard Histórico y G.P.A. El taller de Ernesto Battistelli le pone el marco a esta fotografía. Estaba en la Avenida Belgrano, justo enfrente del taller de Gattelet y Borgeaud.

Entre ambos talleres dábamos rienda suelta a nuestros sueños: construíamos carros de rulemanes y transformábamos nuestras pacíficas bicicletas en lo que suponíamos máquinas de carrera (quitándoles los guardabarros). Fabricamos un karting con motor de lavarropas —naftero— y después llegó el sueño cumplido: cuando "Nestín" Battistelli tuvo un karting de verdad…

Volviendo a la foto: tengo puesto un casco con historia. Era de Nestín, pero se lo había dado Carlos Pairetti. Un Bell azul con una franja blanca que en la parte trasera estaba remendado con alambre.

La anécdota detrás del remiendo: antes de su primer triunfo en TC (agosto de 1963), Pairetti rompió a pocos kilómetros de la llegada en una carrera que ganaba con comodidad. En un rapto de impotencia y bronca, tiró el casco contra el pavimento… Todo esto fue allá lejos y hace tiempo.

R.O.G.

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