martes, 24 de marzo de 2020

¡Da gusto ver manejar a ese chico…! Amén

 Qué mejor título para contar el triunfo de Luis Di Palma en la lluviosa tarde del 11 de abril de 1965, en el autódromo de Buenos Aires, nada menos que ante Jorge Cupeiro y el Chevytú. Curiosamente,  es tomado del epílogo de la crónica que escribió “Derrape” en Automundo N° 3, del 15 de abril de 1965.


El título de la crónica fue :  TC, AGUA Y AUTÓDROMO


Transcribimos el desarrollo de la prueba final a través de la pluma de “Derrape”

"20 vueltas y dos autos
19 máquinas largaron la final. Hubo ojos para dos de ellas. Luis Di Palma y Jorge Cupeiro mostraron cuánto hay de bueno en los autos que compiten, y cuánto hay de bueno en la forma en que los conducen. Di Palma, en cuanto tuvo la evidencia de que la tenida de su auto había mejorado sustancialmente, comenzó una ofensiva notable por las características de impetuosidad que supo imprimirle.
Rebasadas las líneas  de Tempone y de Galbato -quien sufriera rotura de caja, continuando en carrera en directa-, Di Palma se lanzó literalmente, a darle caza a Cupeiro. Arriesgó quizá más de lo necesario. Acortó distancias en el frenaje y viró, en repetidas oportunidades, jugando la chace de la carrera en la posibilidad del trompo. Cupeiro presentó batalla. Pasado a la entrada del curvón, quedó al acecho, como si estudiara el punto flojo de su oponente. La oportunidad llegó en la curva de Ascari: Di Palma desliza hacia el cordón y Cupeiro, por adentro, quiebra la línea del N° 1. Luego la horquilla. Una vez más, ésta no le fue propicia al "Chevutú". A la inversa de lo sucedido cuando Jorge Penna le ganara, en el mismo lugar, una inolvidable carrera, Cupeiro vigiló el frenaje. Con ambos coches en una línea, frenó donde debía frenar. Di Palma arriesgó y entró primero a la horquilla, para no perder más la punta. Sólo 3" 7/10 los separaban cuando la bandera a cuadros indicó el final. Alguien que sabe mucho dijo: -¡Da gusto ver manejar a ese chico...Amén."


Clasificación de la Final
1º Luis Di Palma (Chevrolet) 30m29s8, a 123,536 km/h, 2º Jorge Cupeiro (Chevrolet) a 3s7, 3º Pablo Fachini (Ford) a 59s3, 4º Carmelo Galbato (Ford) a 1m11s1, 5º Elpidio Tortone (Chevrolet) a 1m13s3. Récord de vuelta: Di Palma, en la 9ª, 1m28s2, a 128,145 km/h.

Apostillas

Di Palma corrió con un motor y la caja de velocidades que le facilitó Rubén Roux. 

“Roux me prestó el motor y la caja, lo pusimos en mi auto y ganamos. Después, él me decía: - cuánto tiempo hace que punteaba en las carreras y no se me daba. Tuve la suerte de prestártelo y ganaste. Yo sabía que era un motor ganador”, explicaba Luis.

Héctor Molle, que fue el ocasional acompañante en aquella carrera, recuerda: “Por la mañana, cuando nos despertamos y abrimos la ventana en el Hotel,  al ver que llovía, el Ñato  dijo (Nota: Roberto Aguirre, acompañante habitual de Di Palma) –Es la única manera que ustedes puedan ganar hoy-"


Fuentes consultadas:  
issuu.com/viejasrevistasautomundo; libro “Por Siempre Di Palma”

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