lunes, 28 de septiembre de 2026

DON GERÓNIMO Y LAS BUJÍAS DE BUCCI

 

Don Gerónimo Restovich tenía apenas 19 años cuando se produjo el trágico accidente de Domingo Bucci y su acompañante Arturo Forassieppi en Arrecifes. Gerónimo era uno de los tantos espectadores que presenciaban aquella histórica y fatídica carrera del IV Gran Premio de Arrecifes, ocurrida el 5 de marzo de 1933.

En 1983 se cumplían 50 años de aquel acontecimiento. Por iniciativa de José "Pepe" García Blanco, se realizó un emotivo homenaje para recordar a Bucci y Forassieppi. El acto contó con la destacada presencia de Clemar y Rolando Bucci, los hijos de Domingo.

Allí estaba don Gerónimo. Medio siglo después de la tragedia, se acercó conmovido a los hijos de "Mingo". Entre sus manos traía una pequeña cajita de metal. Con profunda emoción, les dijo:

“Esta cajita contiene dos bujías; las levanté en este lugar el día del accidente. Las guardé durante todos estos años... Pero es de ustedes”.


Don Gerónimo Restovich en 1983, a la edad en que decidió desprenderse de su tesoro más preciado para devolverlo a la familia Bucci.





Rolando y Clemar, visiblemente quebrados por el gesto, abrazaron fuertemente a don Gerónimo. En ese instante, estalló un cerrado y respetuoso aplauso de todos los que acompañaban la ceremonia. Entre la concurrencia se encontraban, entre otros, Franklin y Newton, hijos de Cástulo Hortal, quien fuera un gran amigo y compañero de ruta del recordado Domingo Bucci.

La presencia de los hermanos Hortal traía el eco de otra historia de heroísmo de aquella misma jornada. Ese 5 de marzo de 1933, don Cástulo Hortal corría llevando como acompañante al debutante Bernardo Pérez —quien años más tarde relataría esta vivencia en primera persona—. Al encontrarse en la pista con la densa polvareda y el terrible choque, Hortal no dudó un segundo: detuvo la marcha de su auto de competición, cargó al gravemente herido Arturo Forassieppi y lo trasladó de urgencia hacia el hospital en un intento desesperado por salvarle la vida. 

Un gesto de nobleza y compañerismo que, al igual que el emotivo recuerdo de las bujías custodias de don Gerónimo, quedó grabado para siempre en las páginas de oro del automovilismo arrecifeño." 

Clemar Bucci, portando el legado de velocidad de su padre. Junto a su hermano Rolando, fue el encargado de recibir la histórica reliquia de Arrecifes.


Fotos: de Automovilismo Deportivo Las Efemérides de Eduardo Rey y Vicky Restovich.