sábado, 17 de diciembre de 2011

Miguel Bahillo

Miguel Bahillo fue un entusiasta del deporte motor. Se inició como integrante del equipo de auxilios de Carlos Pairetti y lo acompañó en un par de carreras. Con estos antecedentes y mucho entusiasmo se inscribió en la Vuelta de Junín, de 1965, con el Ford de José Pozzi.

Su debut como piloto terminó en abandono, por problemas mecánicos. Pero, ya estaba la decisión tomada: volvería a intentarlo. Por lo tanto, le compró a Carlos Marincovich el cincuenta por ciento de la coupé Chevrolet, para alternarse en sus participaciones. Un vuelco, durante un ensayo, lejos de menguar su entusiasmo lo llevó a redoblar la apuesta: Bahillo adquirió la totalidad del auto y lo llevó al taller de Rubén Aeid. Corría el año ’66, temporada en la que participó en ocho competencias, con dos arribos: Salto, 21º, y las 500 Millas Mercedinas, 12º.



El auto antes de modificarlo

Luego de ganar el Gran Premio de 1966, Pairetti vendió el auto que había pertenecido a Larry y Miguel le prestó el suyo para la temporada siguiente. Il Matto corrió con ese auto en las Vueltas de Santa Fe, Pan de Azúcar, General Pico y Arrecifes, hasta el vuelco en el óvalo de Rafaela que lo mantuvo inactivo por unos meses.El retorno de Pairetti fue con el Barracuda. Bahillo reapareció con su auto reparado a nuevo en el Gran Premio del 67. Abandonó en la primera etapa y finalizó 15º en la Balcarce-Lobería del ’68. Fue su última participación como piloto. Después de la trágica carrera en rutas bonaerense, por un tiempo el TC se refugió en los autódromos y los prototipos reemplazaron a las cupecitas.


Con Pairetti


Sin embargo, tanto entusiasmo no podía quedar allí. Bahillo se alistó como comisario deportivo en el automovilismo zonal, colaboró con Héctor Petri y Mariano Barrios, autoridades deportivas en carreras de Turismo Mejorado y TC, y por último se volcó a la dirigencia en el Arrecifes Automóvil Club, entidad que presidió durante diez años, hasta que un accidente de trabajo, el 3 de febrero de 1984, puso fin a su vida cuando aún tenía mucho por hacer. Miguel Bahillo había nacido el 25 de mayo de 1923.


Acompañando a Pairetti en Arrecifes


Debut en TC, con ojos arrecifeños“
Ya era imposible que en esta "Cuna de Campeones" no surgiera otro nuevo valor en lo que va de este año 1965 del Señor. Y ello ha ocurrido el domingo 17 ppdo. al debutar en Junín, el deportista local Miguel Bahillo, a quien acompañó José Janyar...”, comenta el cronista del periódico Arrecifes, que con singular entusiasmo agrega: "Y, el asunto es que Miguel Bahillo, es de origen chacarero, y que de 'hincha' furioso de Carlos A. Pairetti, contagiado quizás por su entusiasmo, ha aparecido en el escenario automovilístico como volante de 'posibilidades'..."En Junín participó con el Ford V8 que le cedió al efecto José Pozzi al que le colocaron un motor nuevo arreglado por los talleres Carmona, el que anduvo bastante bien hasta el momento que abandonó en la tercera vuelta por rotura de la manguera de agua. Y Bahillo, para ser debutante anduvo bastante bien, ya que mientras estuvo en carrera se mantuvo siempre entreverado logrando buenas posiciones y, de no haber abandonado, pudo conseguir una clasificación de gran mérito al final, lo que no deja de ser un buen aliciente para este volante en ciernes que es Miguel Bahillo."
Fotos: Visión 1; Automundo; historiatc.com.ar.








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