martes, 21 de abril de 2009

La rebelión de "Espartaco"


"Espartaco" y Pozzo listos para iniciar una etapa del GP del 64

Cuando en 1964 Mario Romeo Litardo decidió inscribirse en el Gran Premio Internacional de Turismo escudó su identidad tras el seudónimo “Espartaco” (gladiador jefe de los esclavos sublevados contra Roma, 73 a 71 a C). Claro que objetivos, vestimentas y carruajes diferían: “Pique” se sublevaba contra la oposición familiar a sus inquietudes automovilísticas y empuñaba el volante de una cupé De Carlo, en lugar de las riendas de la cuadriga. La única similitud entre la vestimenta de ambos era el casco (del piloto) o el yelmo (del gladiador).
Antecedentes
Previo a su debut oficial, Litardo había incursionado con un Ford T en los circuitos de Moreno, la Costanera y el Monasterio (en las cercanías de Arrecifes). Ganó las tres competencias. Además, en Moreno en la vuelta de honor tuvo el privilegio de llevar de copiloto a Juan Manuel Fangio. Y, como de costumbre, el quíntuple dejó su enseñanza al novel piloto. “Tranquilo amigo. A mí no tiene nada que demostrarme…”, dijo el maestro cuando el flamante vencedor aceleró muy rápido.
Por su actividad comercial, Casa de Remates-Ferias, Litardo recorría muchos kilómetros por mes sobre todo tipo de caminos. Inteligente, los capitalizó para continuar con su aprendizaje de manejo veloz. Sin embargo, Espartaco no sólo se destacó en las carreras de ruta, sino que también sobresalió en los circuitos callejeros y autódromos. Precisamente, en el pintoresco y peligroso circuito trazado en la costanera de San Pedro, Litardo ganó y obtuvo otras actuaciones de mérito. También venció en el autódromo de Buenos Aires en memorable competencia.
Su asignatura pendiente era poder terminar un Gran Premio. Acreditaba buenos trabajos parciales, que habían culminado en abandonos. La revancha llegó en 1966, su tercera participación en la extenuante carrera. Ganó la última etapa y finalizó quinto en la clasificación general de la categoría A. Después, en los ’70, cuando el De Carlo quedó de lado Espartaco se anotó en carreras de larga duración como las 12, 20 y 24 Horas en el autódromo de Buenos Aires. Corrió con Fiat 128, Peugeot 404 y 504, compartiendo la conducción con Juan Briche, Jorge Julián Bilbao y Vigarelli, respectivamente.
Hoy, Espartaco continúa despuntando el vicio en otro tipo de automovilismo como integrante vitalicio de la Asociación Corredores Turismo Standard Histórico, alternando entre un prolijo Peugeot 403 y veloces Fiat 1500. También ha intervenido en cinco de las seis ediciones del Gran Premio Argentino Histórico y en el “19 Capitales Histórico 2008” en Uruguay.
Apuntes
Rescatamos de la revista Coche a la Vista de 1967 el comentario de la carrera en la que Espartaco superó a Carlos Ferrea en el autódromo de Buenos Aires.
“ESPARTACO” v. FERREA Los dos con De Carlo; el “gladiador” gran candidato. Carrera para la clase “A” de los Turismo Anexo J que se “comieron” entre los dos. Se distanciaron del resto y prontito se quedaron solos en la punta inalcanzables casi para el otro pelotón que tenía a Becco y Coste De Carlo al frente. La alternativa se produjo sobre el final cuando Ferrea bajó la guardia con problemas mecánicos. Se alargó la luz en favor de “Espartaco” y el arrecifeño se llevó los laureles con 11s7/10 sobre su bravo rival. Y como para reafirmar la labor de Espartaco y su equipo recreamos un párrafo de la nota que bajo el título “BMW-DE CARLO 700 COUPÉ LAS CUPECITAS DEL AUTOMOVILISMO CHICO” publicó la revista Autos de época de enero-febrero de 2009: “El autódromo Municipal de Buenos Aires fue otro gran escenario que se colmaba de coupés De Carlos en cada reunión, y Carlos Ferrea con la mano de su hermano ‘Tato’ comenzó a hacerse imbatible. ‘Espartaco’ (Mario Litardo) era uno de los velocistas de la época en la categoría y de los pocos que logró vencer a Ferrea en la pista capitalina. Su preparador Luis Marillet le había ‘encontrado la vuelta’ a la rotura de válvulas, muy frecuente en estos motores, adaptando curiosamente unas similares de avioneta ‘Piper’”.

Anecdotario
El locuaz y extrovertido Mario Litardo suma tantas anécdotas como kilómetros recorridos en competencias. Por ejemplo, en su debut en el Gran Premio de 1964 en plena noche, durante el desarrollo de la primera etapa, pidió a su acompañante -Juan Pozzo- un poco de jugo. Juan buscó en la parte trasera de la cupé -tanteando- hasta encontrar un recipiente y solícitamente se lo alcanzó a su piloto. Grande fue la sorpresa de Espartaco cuando vertió el contenido en su boca y se encontró con la desagradable sorpresa de que el líquido que corría por su garganta era aceite para el auto…!!!
De “tiro” y a fondo
Tras su abandono en la cuarta etapa (GP del 64). “Pique” enganchó la cupé detrás del Baqueano que servía de camioneta de auxilio. Como de costumbre, salió a fondo!!! Detrás, sufrían Néstor Battistelli, al volante del De Carlo y a su lado Juan Pozzo. Para colmo de males llovía y no funcionaban los limpiaparabrisas porque habían desconectado la batería. “No veíamos nada! Veníamos como locos, a las señas! Ya que ni siquiera le podíamos tocar bocina para avisarle que aflojara!!!”, recuerda hoy -entre sonrisas- Battistelli.
Conózcalo
Mario Romeo Litardo nació el 2 de abril de 1935
Debut oficial: VIII Gran Premio Internacional de Turismo (1964)
Podios: 11
Triunfos: 2 (San Pedro, 1966 y Autódromo de Buenos Aires 1967)
Triunfos en etapas: 1 (última etapa GP de 1967).

Sus acompañantes: Juan Pozzo, Héctor García Puente, Héctor Mahón, Rodolfo Saldaña y Alberto Marillet.

La carrera: 12.3.67 - Autódromo de Buenos Aires
Clase Hasta 700 cc. Circuito de 2126,31 m – 10 vueltas - recorrido total: 21,263 Km. 1. “Espartaco” (De Carlo) 13m36s9/10 a 93,704 km/h.
2. Carlos Ferrea (De Carlo) 13m48s6/10.

3. Raúl Becco (De Carlo) 14m01s9/10

4. Carlos Costes (De Carlo) 14m08s7/10

5. José Caruso (De Carlo) 14m19s9/10

Récord de vuelta: “Espartaco”, en la 3ª, 1m19s9/10 a 95,803 km/h.

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